- el arte para Pilar - | El arte es para mi, la puerta abierta al dialogo interno, entre la tela y yo. Es el regalo por el cual, puedo decir sin palabras aquello que sucede. El arte es lo que soy, no lo que seré. Es escuchar en silencio, lo que quiero expresar. El arte es emoción en movimiento. Es todo aquello quieras, sea. Nací en Córdoba capital, República Argentina. Con el arte en la sangre y como asignatura pendiente. Concurrí, siendo adolescente, a un taller libre de dibujo en la ciudad de Villa María. Me recibí de decoradora de interiores, en la escuela Lino Enea Spilimbergo, al terminar realice un taller de cerámica en la escuela Fernando Arranz. Luego curse arquitectura, fui mamá ... y mi asignatura seguía pendiente. Siendo madre, fui a un taller de patina. Al morir mi padre, llegué, por milagro, a la casa de Myriam Negro. Luego de un año comencé a pintar, ocho meses estuve al lado de quien hoy es mi amiga. Mi padre autodidacta en la música ya que tocaba varios instrumentos de oído. De él herede ese amor profundo por el arte. Luego de cuatro años y 75 cuadros pintados, quiero agradecer a mis hijos, el coraje de mostrar, mi corazón, alma y ser. El artista es composición de lo que compone. Gracias a quienes visiten esta página. Espero la disfruten. Cordialmente, Pilar Bosi |
| - acerca de sus pinturas - | Amplio es el ecléctico espectro de la investigación plástica de la artista Pilar Bosi, lo cual, considero, nos enfrenta a la inasibilidad, a la hora del análisis de su obra. Es por eso que puesto ha comentar su producción será necesario atenerse a alguna parcialidad, esto es: elegir de entre la multiplicidad un segmento, y es por eso que solo comentaré sobre aquellas producciones que se mantienen en el lenguaje de lo abstracto. Aun así, luego de las aclaraciones pertinentes sigo escogiendo escoger, dentro de los abstracto, dos líneas: Una, aquella de las cosmovisiones materiales en donde la materia nos desestructura y nos sitúa entre lo cósmico y lo terreno, aquellas producciones en las que la luz circula por entre los escollos de la densidad física sin tropiezos. Otra la del fauvismo-naif en donde Miró coquetea con Monet resignificado en nuestra sobre-pos-modernidad... y ahora que nuestra pos-modernidad tardía entró en el discurso quiero sintetizar todo lo dicho: ¿por qué tanto texto entrecruzado para hablar de arte? ¿por qué no decir me gusta o no me gusta? y mucho más categórico ¿por qué no categorizar una obra como buena o mala? ...por supuesto que no tengo la respuesta objetiva, pero si que tengo una, subjetiva que en nuestros tiempos está pidiendo ser legitimada como intersubjetividad! Porque las preguntas “retóricas” que acabo de enunciar ya no tienen categorías de pensamiento que nos permitan una respuesta...porque ya no son legítimas. Porque la “actualidad de época” parafraseando a Gramsci, ya no nos permite hablar de buenos o malos porque nos empuja de tal manera al encuentro de lo exteriorizado con lo interior como último refugio que cuando encontramos obras como la de Bosi, íntimamente enclavadas en lo subjetivo a un paso de la esotérico, decimos: Si, esto me conecta con lo más interior mío: con aquello que disfruto descubrir... Si, quiero recordarme a través de la obra de Pilar Bosi. Gabriel Casas. Córdoba, Julio 2007 |